Y finalmente, la fase de tiempo libre, cuando a partir de los años 70 se abrieron nuevas posibilidades para el ocio y el deporte Los años de recuperación y los nuevos retos del deporte de la mujer A partir de 1975 se desarrolla una etapa de transformación política y social influenciada por la transición hacia la democracia. No obstante, durante la década de 1930, se produce una etapa de transformación política y social donde el discurso dominante señalado en las líneas anteriores empieza a deshacerse progresivamente. Existe una discrepancia acerca de quiénes son los especialistas que deben abordar algunas de las patologías o disfunciones que comprometen al suelo pélvico y a los diferentes órganos que se sostienen en el mismo. Los servicios de urología y cirugía fueron los que intentaron que se hiciese fisioterapia de suelo pélvico (Fisioterapeuta, 41 años). Otra de las informantes señala cómo la anestesia epidural puede reducir la sensación del pujo, cómo el uso de los fórceps o la maniobra Kristeller, pueden ser devastadoras para el suelo pélvico.
El concepto de sociedad patriarcal debe ser utilizado según los contextos históricos y sociales en que se produzca y los cambios que sucedan. De este modo, en una sociedad de tipo patriarcal, el concepto de feminidad entendido como el estereotipo asociado a las mujeres, hace referencia a comportamientos relacionados con la sensibilidad, la compresión, la pasividad, la sumisión, la conformidad, la dependencia, la falta de agresividad, etc. 50 esposa, cuidadora y con una intachable moral pública; y el papel real que nació de la mano de las generaciones más jóvenes de mandatarios deportivos del régimen, donde la mujer desarrolló un papel diferente y sobre todo a partir de la nueva ley de educación física y deporte de 1961 (Pujadas, 2010). A partir de los años 60, y en el marco de la nueva Ley de educación física y deportes de 1961, se promovió un modelo de mujer menos estático y anacrónico, especialmente en las sociedades urbanas más desarrolladas y con una tradición deportiva y asociativa importante, como es el caso de Barcelona (Pujadas, 2010). En este período, la participación femenina en el deporte fue cada vez mayor y empiezan a aparecer deportistas de referencia, de modo que la prensa empieza a hablar de los logros deportivos femeninos.
No obstante, hubo poca acogida entre el público, y según la prensa de la época se desvirtuaba la figura de la mujer dado que el papel de esta debía ser privado y doméstico (Ribalta, 2011, p. 5). A pesar de estos eventos puntuales, hasta el año 1920, la presencia femenina en el deporte en Catalunya era muy escasa, similar al contexto global. En este sentido, es importante situar el hecho de ser mujer como un quinto obstáculo debido a que durante estos años de la primera institucionalización deportiva, eran muchos los obstáculos que debían superar las mujeres que querían hacer deporte. No es hasta finales de los años noventa que se incorpora el enfoque de género en salud; por fin se van a tener en cuenta las condiciones de género como determinantes de salud derivando procesos de vulnerabilidad y riesgo. Nike vestirá al PSG al menos hasta 2032 (a cambio de 75 millones al año), mientras que el contrato con Accor (65 millones) vence dentro de poco, en 2023. Entre las recientes renovaciones, destaca la de Coca-Cola hasta 2024, más que por su peso (se estima en un millón por año) por su fidelidad con el PSG (desde hace 22 años).
En definitiva, el papel femenino en el deporte hasta la década de 1920 era anecdótico y cuantitativamente muy escaso, aunque cualitativamente meritorio (Pujadas, 2007). No obstante, durante la I Guerra Mundial, el fútbol femenino se popularizó por primera vez. 48 de la mujer en la mayoría de los países europeos era muy reducida y se limitaba a prácticas como golf, equitación, tiro con arco o el lawn-tenis, deportes que se consideran compatibles con la condición femenina. En este sentido, García Ferrando, Puig y Lagardera (2005, p. 100) señalan que, en la sociedad española, como en la mayoría de las sociedades, los estereotipos asociadas al género se construyen en el marco de un sistema patriarcal, en el cual las relaciones de género son dominadas por los hombres y los valores masculinos tienen mayor consideración social que los femeninos. Así, la mayoría de fábricas empiezan a tener sus equipos de fútbol femenino. La definición de la imagen del fútbol femenino como un problema, implica que puede rectificarse mediante el suministro de una imagen más aceptable socialmente (femenina y heterosexual). En primer lugar, cabe destacar la constitución en 1912 del Fémina Natación Club, una entidad femenina, de carácter elitista y que fue muy efímera.




En cambio, en Suecia, el fútbol femenino se desarrolló rápidamente en la década de 1970 junto con un aumento de la cobertura mediática, y con el apoyo de los medios de comunicación (Hjelm & Olofsson, 2004). En los últimos años, vemos que hay una clara evidencia de la aceptación mundial de fútbol femenino, a través del incremento del número de jugadoras, y el mayor interés de las audiencias hacia los mejores partidos femeninos, ya que tanto los índices de audiencia como la asistencia a los partidos se ha incrementado. Stirling y Schulz (2011) indican que hay un aumento importante en el número de niñas y mujeres que participan en el fútbol, pero es importante reconocer que las mujeres se enfrentan a un entorno que tiene sus cimientos sobre la ideología hegemónica de género. La mayoría de sus jugadoras formaron parte de la selección danesa no oficial que ganó el primer campeonato mundial no oficial para las mujeres en 1970 y Por su parte, Skogvang y Fasting (2013), en Noruega, estudió las consecuencias del aumento del nivel de profesionalización y marketing en el fútbol femenino del 2006 al Los clubes noruegos aumentaron sus ingresos de marketing y patrocinio en casi un 45%, de modo que las jugadoras empezaron a tener más oportunidades para jugar al fútbol semi-profesional.
Por lo tanto, las futbolistas de dichos países empezaron su carrera competitiva mucho antes que las de Inglaterra y España, donde la escuela es la única ruta de acceso al deporte en una edad temprana. El ejercicio físico es altamente recomendado para contribuir a una vida plena y saludable, pero se debe conocer qué actividades son las más adecuadas para cada persona. El niño malherido sonríe y finalmente se duerme para despertar una y otra vez en la pesadilla de la vida misma convertida en teatro, en memoria y en historia desde estos modestos ademanes. En el caso de las mujeres con IU, cuando el urólogo/a o ginecólogo/a les dice esto está para operar les da una oportunidad, pero cuando les dice esto no está para operar las mujeres quedan en el limbo hasta estar peor (operables), conviviendo con la IU, con una pésima calidad de vida. 60 En el mismo estudio se observa que en países como Noruega y en Alemania existe un sistema de clubes donde las niñas y mujeres jóvenes pueden competir, tienen la oportunidad de desarrollar sus habilidades deportivas y en consecuencia iniciar un viaje relativamente ininterrumpido hacia la competición de alto nivel. Aún hay una serie de barreras que las mujeres necesitan superar, y el juego está todavía en las manos de los hombres (Stirling & Schulz, 2011). Por su parte, Lopez (1997) destaca que el desarrollo del fútbol femenino depende, por una parte, de la financiación disponible, y por otra, del grado de autonomía obtenida.